Hacia 711. Los últimos reyes visigodos

A modo de declaración de intenciones.

En la entrada anterior dimos un breve repaso a las acciones de Ervigio y Egica, viendo cómo estas pudieron reafirmar o revertir en gran medida las acciones de Wamba, que en muchos casos supusieron un balón de oxígeno para el debilitado reino visigodo. El artículo que compartimos con vosotros aquí será muy breve, tanto como lo fue el fin del reino de Toledo. No está en nuestro modo de ver la historia de este pueblo magnificar su caída como tampoco lo fue magnificar su nacimiento y auge; en el blog siempre nos ha gustado tratar la historia con la justicia que le corresponde procurando no alterarla, aunque eso siempre es imposible y sobre todo si un tema de estudio es tan atrayente como éste lo es para nosotros.

Todos los que nos leéis asiduamente así como los lectores que descubran este blog a raíz de esta entrada sabréis algo, por poco que sea, acerca de la caída del reino visigodo. Personajes como el “pérfido” Witiza, el “glorioso” don Rodrigo o el “invasor” Tarik ibn Ziyad forman parte de la historia general de España que se enseñó durante muchísimo tiempo en las escuelas españolas junto a la famosa lista de los reyes godos. Lo que queremos compartir con vosotros hoy no es una entrada de héroes y villanos sino una exposición de los hechos para que seáis vosotros, y no nosotros, los que saquéis vuestras propias conclusiones. Lo que queremos hoy es ser meros intermediarios entre vosotros y los hechos, ya que la labor del historiador es acercar a la sociedad todo aquello que aconteció en el pasado, pero no sólo para que la sociedad lo contemple, sino para que lo juzgue en consecuencia. Y de eso tratará hoy la entrada que pone fin a la línea cronológica de los godos.

Por supuesto esto no es una despedida, es el fin de una etapa en el blog, ya que a partir de aquí las entradas consistirán acerca de planos más generales como sociedad o economía y no sólo desde un punto de vista histórico sino también arqueológico. Puede que el reino visigodo desapareciese entre 711 y 714, pero en Romana Insolentia sobreviviremos a esa caída y seguiremos creciendo con vosotros, nuestros fantásticos lectores.

Witiza y Rodrigo.

Egica ungió a su hijo Witiza el 15 de Noviembre del año 700, promulgando en 702 una terrible ley contra los esclavos fugitivos antes de morir. El viejo rey falleció antes de que terminara ese año y su hijo le sustituyó, gobernando de forma benévola y constante según el cronista de la crónica mozárabe de 754. El nuevo rey hizo llamar a todos aquellos a los que su padre había desterrado y les devolvió sus propiedades y esclavos. No sólo eso sino que quemó las declaraciones de deuda del Tesoro que Egica les hizo firmar y finalmente les devolvió sus cargos palatinos. Durante su reinado, el metropolitano de Toledo gobernó la Iglesia con dignidad y se celebraron grandes concilios en Toledo. Se dice que las actas del XVIII Concilio de Toledo pasaron a la Edad Media recogidas en un único manuscrito, pero como no se han conservado no podemos saber a qué problemas se enfrentaron los obispos del tiempo de Witiza, si bien seguramente serían asuntos muy similares a los que acuciaban el reino en sus últimos tiempos pero lo suficientemente graves puesto que lograron propiciar el final del reino. A nosotros se nos ocurre la posibilidad de que probablemente la aristocracia favorecida por Egica se viera ofendida al devolver Witiza los derechos y propiedades a sus rivales, las gentes desterradas por su padre y enemigas de estos terratenientes y que probablemente por ello Rodrigo se alzó ilegalmente como rey contra Witiza, pero sólo cabe conjeturar acerca de ello.

Imagen 1. Witiza, antepenúltimo rey de los godos. Fuente: Wikipedia.

Cabe mencionar que el autor de 754 hace mención al rechazo de una incursión naval bizantina de manos de un militar llamado Teudimero cuando Egica y Witiza aún gobernaban juntos. Desgraciadamente el cronista no da más detalles al respecto, pero es un hecho sorprendente que en vísperas de la conquista islámica total del norte de África tengamos la noticia de un ataque bizantino a la Península. ¿Pudiera ser la llegada de refugiados bizantinos y de algún mando africano buscando asilo ante el avance musulmán? No podemos saberlo.

Cuando Witiza murió en 710, Rodrigo accedió al trono con ayuda de los funcionarios palatinos, que hacían oídos sordos a todas las prohibiciones dictadas por los reyes anteriores contra la usurpación del trono. El cronista de 754 menciona que ascendió al trono “con el apoyo del senado”, frase que seguramente haga referencia a esos funcionarios palatinos, mientras que al parecer los obispos no apoyaron esa ascensión.

Rodrigo reinó solamente por un año y los testimonios numismáticos que de él nos quedan son muy escasos, reduciéndose a dos acuñaciones de Toledo y Egitania. En 711, Muza, el gobernador árabe de África envió a Tarik ibn Ziyad a desembarcar en Gibraltar –nombre que deriva de éste mismo militar, Gebel Tarik, roca de Tarik–  y comenzó a atacar y saquear las ciudades en derredor.

Imagen 2. Rodrigo, penúltimo rey de los godos. Fuente: Wikipedia.

En una batalla que actualmente se ubica próxima al río Guadalete pero que originariamente tuvo lugar en los “Transductine Promontorios”, el rey hizo frente al invasor con un ejército que le era hostil por haberse alzado en usurpación. Es posible que en el contexto de esta batalla los partidarios de Witiza aprovecharan para abandonar al que consideraban usurpador y también es posible que los musulmanes hubieran llegado llamados por los partidarios del rey fallecido, aunque en el contexto de expansión que los musulmanes estaban llevando a cabo hace pensar que el motivo de su invasión fuera más bien expansivo que para ayudar a una u otra facción visigoda.

Tampoco parece probable que los musulmanes lograran cruzar el estrecho con la connivencia del conde de Ceuta conocido como Julián porque Rodrigo mancilló a su hija. Este es un pretexto que se dio en la historiografía española muchos años pero que carece de peso. En el momento en que los árabes llegaron a Ceuta controlaban suficientes e importantes puertos africanos para ir y venir donde quisieran como para necesitar la “aprobación” de un despechado conde Julián.

El cronista nos dice que en una sola batalla el rey Rodrigo perdió su trono y su patria. Probablemente él mismo muriera ya que nada vuelve a saberse de él, lo que sí sabemos es que su esposa le sobrevivió y se casó con un gobernador musulmán de Hispania. El metropolitano de Toledo, aterrorizado ante el avance musulmán, huyó a Roma abandonando a sus fieles.

Muza, el gobernador, pasó a Hispania y avanzó hasta Toledo donde condenó a muerte a Oppa, uno de los hijos de Egica y hermano de Witiza y después avanzó hasta Zaragoza, si bien estableció su cuartel general en Córdoba y no en Toledo. Que sepamos, fue Teudimero, el mismo que había rechazado la incursión naval bizantina, el que se enfrentó con fiereza a los musulmanes; pero hasta él terminó por pactar con Abd el Aziz, hijo de Muza, viendo lo inevitable. Para 716 los musulmanes estaban ya en la Narbonense.

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Imagen 3. Batalla de Guadalete. Fuente: nationalgeographic.com

A Rodrigo le sucedió un rey llamado Agila, que reinó durante tres años en la Narbonense. Si bien el cronista de 754 no lo menciona, sabemos de su existencia por sus acuñaciones en Narbona, Gerona y Tarragona. No sabemos qué sucedió con él, ni cómo encajó el duro y fatal golpe que el reino visigodo había sufrido y que lo había hecho desaparecer.

Bibliografía:

ISLA FREZ, A.: Ejército, sociedad y política en la Península Ibérica entre los siglos VII y XI, Madrid, 2010.

SANZ SERRANO, R: Historia de los godos. Una epopeya histórica de Escandinavia a Toledo, Madrid, 2009.

THOMPSON, E.A.: Los godos en España, Madrid, 2014.

Imagen 1: https://goo.gl/zyb60c

Imagen 2: https://goo.gl/UU9UOs

Imagen 3: http://goo.gl/7d8K6a

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Un comentario sobre “Hacia 711. Los últimos reyes visigodos

  1. La historia va más allá….tras el 711 la estirpe gótica siguió conservando su esfera de poder, apoyando un nuevo orden que diera continuidad a un reino que abarcará la vieja Hispania.

    De este modo, los descendientes de Witiza apoyaron el poder de los Omeyas de Cordoba.

    Por avatares del destino sus descendientes conservan con otra piel y otra lengua la memoria de un pasado que la historiografía oficial ha trata de ocultar.

    http://www.abc.es/toledo/ciudad/20150201/abci-zimma-cuentos-niger-raices-201502012207.html
    http://historia-por.blogspot.com.es/2009/02/la-biblioteca-perdida-andalusi-de.html

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