Aunque ha pasado prácticamente un año desde la publicación de esta maravillosa obra que trata a un personaje clave de la temprana Edad Media de nuestro país; Leovigildo sigue siendo y será una obra capital para comprender ese período que todavía muchos piensan que fue de transición entre el orden romano y el musulmán, pero que brilla con entidad propia gracias a especialistas como José Soto. Por otro lado, debemos a la editorial Desperta Ferro Ediciones que estos historiadores tan versados en su campo puedan dar a conocer estos escritos, siempre acompañados de un material gráfico impresionante.
La obra de José Soto va mucho más allá de lo que podríamos calificar como una recopilación de hechos relativos a la vida y reinado del rey Leovigildo (568-586). El autor expone con maestría el contexto en el que se desenvuelve la península Ibérica durante el siglo VI y, concretamente, las circunstancias en las que se desenvuelve el pueblo visigodo para comprender mejor el surgimiento de figuras como ésta. Los godos, eternamente migrantes, eternamente perseguidos, pasaron a ser aliados indispensables del Imperio Romano de Occidente a finales del siglo V contra la amenaza que suponían Atila, sus hunos, y otros pueblos aliados con él; hasta el punto de que el rey Teodorico dio la vida en la batalla de los Campos Cataláunicos para detener lo que, de otro modo, hubiera supuesto el punto y final del Imperio de occidente tal y como lo hemos conocido. Tras Teodorico, los godos siguieron su divagar por el occidente europeo hasta que finalmente dieron lugar al reino de Tolosa.
Pero los reinos germánicos solían carecer de una organización administrativa y económica propia, limitándose a dejar que la «rueda» de la administración romana siguiera su curso, funcionando por inercia y, por ende, cayendo en manos de la aristocracia territorial que poseía los medios de producción y ocupaba los cargos civiles en las ciudades y en la administración.
Esto es lo que sucedía también en la Hispania de los siglos V y VI; un territorio fragmentado políticamente en manos diversas pero con algo en común: no existía ningún poder más importante que otro y la unificación política era imposible. Navegando por las páginas de Leovigildo nos damos cuenta de este hecho muy rápidamente, ya que el autor es muy bueno en exponer lo que hay para que se entienda de forma clara y sin errores.
Francos presionando por el norte, suevos siempre oportunistas y ávidos de expansión por el noroeste, ricas regiones autónomas por el sur y bizantinos afincados en el Levante español también atentos a cualquier debilidad para acabar con ellos, el contexto en el que los godos se desenvuelven en Hispania era tremendamente complejo y, tal y como menciona el autor, bastaban algunos errores, alguna debilidad específica y el reino godo —hereje por cierto, ya que la fe que profesaban los godos era la arriana mientras que tanto suevos como francos ya habían adoptado la católica— desaparecería por completo.
Y entonces llegó Él. ¿De quién estamos hablando? De Leovigildo, por supuesto. Al principio era un muchacho realmente desconocido y muy lejano de la familia real toledana, pero desde sus oscuros orígenes se catapultó a la corte de Toledo. José Soto construye el relato de este personaje desde la base, desde su aparición en la provincia narbonense hasta su llegada a Toledo en 569 para contraer nupcias con Gosvinta, la reina viuda del rey Atanagildo, mientras su hermano Liuva —tal vez por tener poca aspiración política, o tal vez por pura clarividencia respecto a las capacidades de su hermano—, se quedaba a gobernar y a frenar a los francos en el límite nororiental del reino.
No fue fácil, y José Soto se encarga de hacérnoslo saber claramente en cada una de las páginas de esta obra. Leovigildo tuvo que lidiar con nobles hostiles, con aduladores mentirosos y, por supuesto, con una reina —ahora esposa— que nunca dejó de odiarle y que siempre se enfrentó a él, tejiendo redes paralelas a las suyas para boicotearlo y, en definitiva, tratar de quitarlo de enmedio. El camino del «rey de los hispanos» y no sólo de los godos, como se acabó por titular de manera muy inteligente, estuvo lleno de espinas, piedras, abismos —y alguna que otra espada velada en la oscuridad— que trataron de impedir lo que al final terminó por lograr: la construcción del reino germánico más poderoso de Occidente desde la base.
No es este lugar para desgranar todas las campañas que hizo, fechas, hechos y lugares relevantes en esta historia, ya que estamos reseñando solamente esta gran obra maestra referida a Leovigildo; pero os diré que leer esta obra es algo que se hace «sin querer». ¿A qué me refiero? Pues que no hace falta tener conocimientos previos de nada, ni concienciarse en leer una ardua obra histórica llena de citas o referencias bibliográficas —que las tiene, pero magistralmente hiladas—. Simplemente hace falta querer aprender algo nuevo acerca de uno de los personajes más grandes que ha dado la historia de nuestro país.
No olvidemos que, a parte de Leovigildo (2023), José Soto, en colaboración con Desperta Ferro, también ha tratado la figura histórica del pueblo godo en otra obra Visigodos (2020) y, antes de estas dos, también nos sumergió en la Antigüedad Tardía con Imperios y Bárbaros: La Guerra en la Edad Oscura (2019), que ya cuenta con la 5ª edición revisada y publicada en 2023 y El Águila y los Cuervos (2022). Por otro lado, la propia editorial también ha tratado en numerosas publicaciones la figura de los godos pero destaca precisamente el número de la sección Antigua y Medieval 73 dedicado a Leovigildo en el que por supuesto colabora José Soto, publicada en 2022.
Si te consideras más bien fan de la novela histórica José Soto también tiene algo para ti, pues este año 2024 ha publicado Egilona, reina de Hispania, donde nos sumerge en ese mundo de cambio del siglo VIII a la llegada de los musulmanes de manos de la editorial Planeta.
En definitiva, desde Romana Insolentia, tras catorce años de actividad, no habíamos visto una serie de publicaciones tan rigurosas, actualizadas y dirigidas al gran público como estas obras que José Soto y Desperta Ferro nos han traído en los últimos años. Si queréis disfrutar y aprender, no os la perdáis.
Créditos de las imágenes y obras citadas: http://www.despertaferro-ediciones.com
Foto de José Soto: epe.es

