Granada en época visigoda. Contexto histórico y arqueológico.

Esta última serie de dos artículos acerca de la ciudad de Granada en época visigoda se corresponde con las hipótesis más importantes y con las conclusiones extraídas en mi trabajo de fin de máster. Si bien nos habíamos encontrado con dificultades y con pocos datos para establecer de forma fehaciente la ubicación y la estructura de la ciudad altoimperial de Granada, no es menor el reto de abordar el tema de su continuidad. Para ello debemos contextualizar el territorio granadino en el contexto geopolítico general del Imperio occidental en lo que podríamos denominar como Antigüedad Tardía, que yo establezco entre el siglo IV y VII d.C. Si podíamos hablar de una gran proliferación de villas rústicas en contraposición a la ciudad durante el siglo III y especialmente el IV, será el siglo V la clave del cambio del modelo que hasta ahora se había producido de forma ininterrumpida desde el siglo II a.C. en la Península Ibérica. ¡Bienvenidos a Hispania! Continúa leyendo Granada en época visigoda. Contexto histórico y arqueológico.

El papel de la ciudad en época visigoda. ¿Auge o decadencia?

En la entrada anterior hicimos un recorrido por la sociedad visigoda y cómo ésta era gobernada por leyes y normas que hasta bien entrado el siglo VII eran exclusivas para dicha sociedad. En la penúltima entrada en cambio, pudimos examinar cómo la “sociedad gobernada”, los hispanorromanos, eran gobernados por leyes y magistraturas que no les eran novedosas hasta, de nuevo, bien entrado el siglo VII, momento en que Recesvinto igualó a ambas sociedades aboliendo todo vestigio de derecho romano y magistraturas civiles romanas. Saltará a la vista del lector que la ley debía tener un marco físico donde aplicarse, y éste no era otro sino la ciudad y su territorio. Hoy vamos a descubrir si el marco urbano sufrió decadencia o no, o hasta qué punto las modificaciones sufridas dieron al traste con el legado romano. ¡Bienvenidos a Hispania! Continúa leyendo El papel de la ciudad en época visigoda. ¿Auge o decadencia?