Aldeas, pueblos y villas. La organización del territorio.

En la entrada anterior pudimos observar de forma desgranada cómo los visigodos utilizaron la red urbana hispana para establecer su control del territorio. Un dato fundamental para entender la importancia de la ciudad en este período es que los obispos residían en las más importantes y esta figura por sí sola comenzaba a ser un polo de atracción. Otro polo de atracción fue la construcción de templos y santuarios allá donde habían sido asesinados mártires defensores de la fe cristiana, y junto a estos lugares de culto se establecieron sus propias necrópolis. A pesar de esto, los visigodos no encontraron sólo una red de ciudades establecidas, sino que también “heredaron” toda una red de establecimientos rurales que fueron modificándose bajo su reinado. ¡Bienvenidos a Hispania! Continúa leyendo Aldeas, pueblos y villas. La organización del territorio.