Romana Insolentia, el nacimiento de un blog visigodo.

Con estas dos palabras calificaba San Isidoro de Sevilla a finales del siglo VI la actuación del emperador bizantino Mauricio en Hispania al respecto de la conversión de Recaredo I al credo católico-niceno en el año 589 en el III Concilio de Toledo. Dos palabras, puramente hispanas y visigodas, para calificar al enemigo, al extranjero, cuya presencia en Hispania en cambio estaba reconocida por la monarquía goda desde tiempos del rey Atanagildo, abuelo de Recaredo. Con el calificativo de “Romana insolentia” se refería San Isidoro a lo revoltosos que se habían vuelto los bizantinos en el Levante peninsular, lo que hoy comprendería Murcia, parte de Valencia y Almería aprovechando la inestabilidad generada en el seno del reino visigodo a raíz de la conversión del rey Recaredo y su corte a un credo predominante ya en toda la Cristiandad y con el que con tanto ahínco se había enfrentado su padre Leovigildo poco tiempo antes hasta el punto de perseguir a su primogénito y darle captura.

Mucho de lo dicho arriba podremos descubrirlo juntos en sucesivas entregas, sorprendiéndonos de todo lo que da de sí la historia y las anécdotas visigodas. No sólo aprenderemos aspectos del pequeño lapso histórico que supuso el reino visigodo, sino que no sumergeremos en otros aspectos históricos, arqueológicos, artísticos y geográficos que han configurado el mundo tal y como lo conocemos, siempre desde un punto de vista muy didáctico y accesible.

Que Hispania sea un territorio de encuentro para todos, ¡visigodos y visigodas!

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Imagen 1. Idealización de la conversión del rey visigodo Recaredo al catolicismo, Antonio Muñoz Degrain. Museo del Prado.

Imagen de cabecera: Legisladores de época visigoda, cuadro de don Carlos Rivera, Congreso de los Diputados.